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Hagamos de cuenta.

Se sentó en la mesa del café Fawkes, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Hagamos de cuenta que nunca pasó nada, podemos hacer de cuenta que todo sigue igual que antes, podemos hacer de cuenta que nunca dejé a nadie, que nunca me abandonaron, que nunca me sentí solo, podemos hacer de cuenta que todo puede mejorar, que el día de mañana puede traer nuevas esperanzas, podemos hacer de cuenta que existe la fe, podemos hacer de cuenta que hay alguien mirando, y que ve todo lo injusto, que tiene en cuenta nuestros sacrificios, podemos hacer de cuenta que no hay problemas, o que las soluciones son simples, y que siempre son las correctas, podemos hacer de cuenta que ser feliz es no es algo difícil, podemos hacer de cuenta que actuamos tal cual hablamos, que vamos a seguir nuestros ideales a muerte sean cuales sean los finales, podemos hacer de cuenta también que los finales son siempre felices, que siempre se consigue eso por lo que uno luchó tanto tiempo y tan duro, podemos hacer de cuenta que todos tienen en cuenta a todos, y que pensamos cuidadosamente cada movimiento antes de hacerlo, fijándonos en no lastimar a nadie. Podemos hacer de cuenta que no existe el miedo, y que cada vivencia nueva es algo que solamente aumenta nuestro conocimiento, que no podemos fallar, que no existe el error, podemos hacer de cuenta que existe el olvido y simplemente podemos suprimir esos recuerdos que nos afectan tanto, podemos hacer de cuenta que no existe la muerte, y que tenemos todo el tiempo del mundo para arreglar nuestros errores, es más, podemos hacer de cuenta que no existe el tiempo, que no existe el poder, que no existe el odio, que no existen cada una de esas cosas que corrompen día a día a las personas.


Pero, siempre estaríamos haciendo de cuenta, si todo sería así… no se llamaría vida, y realmente… ¿tendría sentido vivirla?
Fawkes.

Un pensamiento.

El camino diario de vivir, fuera de todo tiempo, debe permitirme apreciar mis reflejos en todo lo que acontece, apreciar el instante desde la conciencia, ir en ascensión plena de una percepción voluntaria y natural de todo, el reconocimiento de las bases humanas, saber que paladear los instintos y reconocerlos en los actos, junto al fuego de las pasiones, aquellas incontenibles  y otras silenciosas, el sentido de la posesión , la palabra que encadena, la que necesito y reconozco como mi adicción al ego, para luego visionar mi propia falacia y verdad en la contemplación de todo.

Las personas transitan todos estos momentos, y que más queda que acompañarlas, o ser parte si permiten las circunstancias. Muchas veces pase por un jardín y me toco apreciar las flores de lejos, otras ser el jardinero, que ya es bastante decir. Normalmente el reconocer nuestros apegos nos libera de estos, claro que tenemos una inercia emocional, aprehendida desde nuestros orígenes, por lo que aún reconocidos la práctica hace al maestro. No sabemos cuánto estamos influidos por nuestros padres, ni cuanto influimos en nuestros hijos hasta que nos buscamos en ello, y llevándolo más allá de satisfacer nuestros monstruos con culpabilidades o responsables, sino en el simple hecho de percibir la belleza, interactuamos entre nosotros en base a ritos y costumbres reflexivas y falaces, con una total impunidad ególatra e inocente, carente de consciencia.
Así me tocó ver como personas allegadas a mí, creaban durante años la herramienta con la que después se castigarían, en una total ignorancia de sí mismos. Otras veces contemplo y escucho el largo argumento de justificar una flagelación del espíritu por el temor a la soledad o al no saber qué hacer.

Toda persona que se acerca a mi termino amándola, todo comienza desde el instante que la veo, dentro de estas personas hay un cúmulo de ellas que son muy íntimas, y con las cuales llegamos a un nivel de interacción sublime, lejos de intentar poseernos o descargar nuestras frustraciones en complicadas exposiciones de ridículo para elevar nuestro ego, el arte de reconocernos es una parte muy difícil en nosotros que a veces nunca llega, dentro de estas personas cercanas a mí, trato de expresarme en forma cierta, en un equilibrio emocional sincero, claro que nunca voy a poder estar completamente en el cuerpo del otro, pero intento abrir mi interior lo más que puedo y de una forma suave y cómoda  aunque a veces  me resulte difícil ver los límites porque hay una condición en la que solamente mostramos lo que queremos que vean.

Quiero que esta exposición extremista sea tomada con una total consciencia de desapego, que lejos está de mi llevar las comparaciones tal cual las voy a exponer al extremo espiritual, y al decirlo libero de mí cualquier dependencia egoísta, aunque entiendo y acepto que su sola expresión causará una entropía, que al fin de cuentas es ineludible, como aquellas que mis amigos viene a descargar en mí en sus inocentes ridiculizaciones de mi persona para sentirse mejor.

Ella decidió, y digo decidió apelando al anterior preámbulo donde esta decisión está atada a un cúmulo de aprehensiones y ritos intrincados, comenzar a cortase un brazo, no encontraba quién la acompañara a hacerlo, lo único que sabía es que alguien que ella quería mucho ya lo había hecho, entonces necesitaba, sentía que debía hacerlo, nadie quería participar en esto, era grande su dolor ya que se sentía abandonada e incomprendida, por dentro le corría el antagonismo de unos que le decían que no era correcto, y por otro lado su instinto irrefrenable que lo acompañaba la sensación de soledad, hasta que como todo en la vida, siempre hay alguien para la tarea indicada, encontró quien la acompañara en tan terrible tarea, y quedó manca, había logrado su cometido, lo raro era que la persona que ella quería la rechazaba a pesar que ahora estaba en su misma condición, pero no importa, el logro de su cometido nadie podía quitárselo y debía saborearlo mientras dure. Fue así que este acto derivó en consolar otras frustraciones, de quienes fueron participes indirectos del mismo, por lo tanto quien puede condenar la acción si sirve para consolar a otros. Entonces aproveché la situación para saciar mi ego, y volcar tantos años de fracasos, y con una total inconsciente falta de piedad lo busque a su padre y le dije: “¿Así que sos el papá de una manca?

Queridos amados, íntimos míos, me muestro así, como me conocen, me dijeron que pienso demasiado las cosas, que debo pensar menos, muchos sienten que soy poco instintivo y de esta forma me privo de gozar la vida, y les digo que disfruto muchísimo de cada instante, lo que si no me voy a reprimir de expresar lo que siento, y menos con quien me considere y acepte como su amigo, muchos se alejaron, otros llegan, algunos permanecen, a todos gracias por ser y permitirme percibirlos.

Deseo que esto sea una expresión de pensamiento en voz alta, compartida con alguien a quien quiero mucho, nada más que eso, la devolución puede ser un simple abrazo en silencio, simplemente.

Gracias
.

Juancqui.

El sutil encanto del oxímoron.

Se sentó en la mesa del café Pay, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

En un mundo sin etiquetas me vi etiquetado, ciertos rasgos de locura ordinaria hacen que los caprichos sean menos absurdos y mas coherentes a las acciones del inerte sin actos, llevados a ser los que no fuimos, inmersos en una libertad que nos esclaviza día a día, nos comenta con dulzura el tiempo, “vos y yo somos iguales, buscamos que todo transcurra pronto, y mentimos a nuestras verdades, solo para engañar a lo cierto”.-

Tan cuerda como nadie, es la locura que me rodea,  colmado de abismales espacios totalmente llenos de silencios que suenan a gritos, buscando escapar de la nada que nos rodea,  juego a decir mentiras cuando no te extraño y te necesito, la vida que me espera es tan larga como tus suspiros por mi, nula he inexistente.-

Buscando en una imagen un sentido perdido, un débil escalón separa mi cuerpo del ser, tú ser; ya dejé de buscarte y me acomodo sin sentidos en lo que dejaste de mí, pequeño y olvidado en el olvido, sin vida aparente, sin latidos propios y dueño de los tuyos, sin risa más que la de tus labios, sin besos que  me recuerden tu sabor amargo.-

Pay.

Ajedrez y diseño (ideas en desorden alfabético)

Se sentó en la mesa del café 7d2, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Me sorprende la similitud con la que se desarrollan las actividades del ajedrez y el diseñar un proyecto arquitectónico, siendo estas peculiarmente tan distantes.
Siempre es difícil empezar. No sabemos como ni por donde y necesitamos una referencia a la cual aferrarnos, que al inicio no existe; ergo el primer movimiento es el principio del caos. Un caos quizá funesto o quizás vitalizador, pero en ambos casos embriagador, que nos va consumiendo hasta el punto de hacernos olvidar de nuestra propia existencia.

Con la práctica y el ejercicio, vamos desarrollando nuestras propias técnicas, nos singularizamos por un modo particular de empezar que nos identifica, intuimos por donde debemos caminar para no complicarnos con nuestras propias ideas y a la vez tratamos de ser perspicaces, creativos e innovadores, pues con cada movimiento de pieza o cada trazo o visualización imaginativa descubrimos algo nuevo, es una reacción en cadena en la que pareciera no transcurrir el tiempo mismo. Y estas situaciones son totalmente posibles porque exigen el conocimiento tripartito de lo que tenemos frente a nosotros; el conocimiento preciso de hacia donde queremos llegar y por sobre todo, lo más importante, el conocimiento de nosotros mismos.

En estos juegos, intervienen etapas de ideas, crisis, espera, observación y meditación; pues en ese momento no existe otra cosa más que nuestros elementos con los cuales desarrollaremos nuestra estrategia para arribar al mejor punto posible o funesto que podamos tener.

Probablemente otra coincidencia cuantitativa sea resolver un problema, cual dicha solución es una búsqueda constante e inacabada donde recurrimos a lo empírico, a la intuición, a la analogía y a la creatividad. Hay que conocer la realidad, desarmarla, reordenarla en nuestra mente y hacerla finita, para dar respuesta a lo que se nos presenta en un tiempo determinado. Ambos ejercicios lógicos y abstractos, dependen y están ligados al tiempo; este mismo es un factor imprescindible, también enemigo puesto que por más relativo que sea, es constante a nuestra relatividad y nuestro sistema de razonamiento no lo es. Necesitamos de un tiempo determinado para poder desarrollar una idea, proyectar y especular sobre el futuro recurriendo a la imaginación.

También contamos con piezas o elementos de jerarquía con los cuales jugar, y para cada caso asignamos un grado de jerarquía distinto a cada pieza o espacio.

Ajedrez y diseño son primos hermanos, ambos invocan a la especulación, al raciocinio, a la creatividad y técnica propias, todas variables de estos ejercicios que apelan a la subjetividad para distinguirnos y hacernos humanos.
La arquitectura es un ajedrez de espacios, y el ajedrez una arquitectura de piezas...
7d2.

Rebeldes sin causa.

 Se sentó en la mesa del café Lola Sabin, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:
 
Cuando el espacio limita
la intransigencia aborrece. Castiga;
intenta matar al, hermoso y delicado, animal.
Más poderoso aún en su fragilidad.
Despreocupada pero de puntillas
adormecida sale a hacer mella. Marcas de muerte.
Aturden y los oídos sangran.
Bandadas de hienas acarcajan la celeridad,
jaurías de golondrinas enloquecen en su pasividad,
jardines sembrados, clavos por parcelas,
regados por las hienas, las golondrinas,
los locos y los pseudo cuerdos que aún quedan en este lugar
sin espacio, sin razón. Más allá de la sinrazón.
En los floreros duermen doncellas color rosa y lavanda
conservan aun su belleza, todavía se deleitan en la calma.
Calma que no calma a las furias descompaginadas;
corrido el manchón, quedan manchas,
(donde no debería de haber nada).

No hay espacio para crecer, no hay lugar para ser.
Cuando el espacio limita salen mentes reducidas,
imaginaciones recortadas;

relucen los dientes de las hienas,
las golondrinas huyen despavoridas de tamaña abominación.
los seres se evaporan y los locos ya no oyen su canción.
Cuando el espacio se limita no pidas más,
quedate calladita, mordé las sabanas y recostate
en el jardín, de clavos, porque las flores ya no crecen
no hay con que regar, en el jardín de la envidia
ni envidias quedan ya. 


Sacate la campera que hace frío …
jugo con mi nueva imaginación. Acotada.
Rompo reglas dentro de un molde,
juego dominó, aplaudo guerras. 
Rompo reglas … a ya lo dije.


Rebeldía enlatada, personajes sin razón
haciendo histeria en la historia,
destruyendo en la construcción de su incapacidad. 

Lola Sabin.

Las alas del espíritu.

Se sentó en la mesa del café Paxcu, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Cuando la pena invade el alma, el cuerpo siente el dolor que recorre cada punto de él junto con la sangre que nos irriga. Nos toca desde los pensamientos hasta cualquier tipo de acción que intentemos emprender, nos duele tan solo con imaginar la sensación de frustración, nos pesa con solo intentar suponer como seria, pero en la realidad, es como un puñal que atraviesa el corazón y lo divide en dos.
Las alegrías, las sonrisas, o hasta el llanto, son la mejor cura para sanar las heridas causadas por la vida. Una vida que nunca es justa pero siempre sabe dar. Quizás nos reparta sus dones, cuando nosotros creemos, tarde, pero sigue siendo equitativa porque siempre tiene una razón de ser, un motivo que nos permite seguir andando sin detener la marcha.
El dicho popular afirma que “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”, sin embargo, esta metáfora de tiempos es comparable a los “diecinueve días y quinientas noches” en que el soportar parece interminable, en que el sol nunca pareciera salir, pero siempre sale, siempre vuelve a brillar. Es cuestión de tiempo para volver a ver con más claridad.
Cuando logramos ponernos de pie, nuevamente, nos damos cuenta que nadie se murió por un dolor en el espíritu y, a la vez, todos pasamos por allí aunque sea una vez para poder seguir la senda del crecer y creer.
¿Existe un remedio para sanar rápido? ¿Un brebaje, o hechizo que nos quite de ese lugar? ¿Una mano que nos rescate de las tinieblas? Tal vez si, o tal vez no. Pero en cada ser que transita este mundo siempre hay una respuesta, un gesto que nos anima a seguir. Es solo cuestión de estar atentos a las señales que nos manda esta “justa” vida. Hay que dar el primer paso al vacío que tanto asusta para poder volar, las alas son nuestras, están con nosotros, es hora de desplegarlas.

Paxcu.

Volverte a ver.

Se sentó en la mesa del café Paxcu, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:


Con los dientes apretados de bronca escribo líneas de poca forma y versos que nada de sentido tienen. Con el corazón en la mano pongo de reflejo la locura de este momento. Donde nadie entiende y nadie me encuentra. En la soledad de este lugar estamos solos, solo mi consciencia y yo. Nadie más. Nadie menos.


Como si nadie se diera cuenta que existo todos pasan a mi alrededor y con sus miradas nos alejan. Con su desprecio hacen que las distancias sean cada vez mayores. Me acurruco entre mis piernas, como queriendo soltar una lagrima para aflojar la presión en mi pecho pero no sale, hasta ellas parecen habernos abandonado. Enlazo mis brazos alrededor de mis rodillas como buscando protección, un cuidado que nos mantenga remotos de los males, de los dolores.


Por unos instantes pareciera ser efectivo, todo mi mundo termina en mis extremos. Bajo mi cabeza hasta parecer una pequeña bola, o quizás para achicarme e intentar desaparecer de ese lugar. Todo continua de mil maravillas, me siento casi invisible, casi imperceptible, y hasta, imbatible, pero como nada es eterno vuelvo a caer en la realidad.


El frío en la piel me recuerda donde estoy, me mantiene aquí, donde no quiero estar. Y como si fuera un milagro aparece él, sacudiendo la cola de un lado a otro, con la energía que a mí pareciera faltarme. Corriendo, como queriendo apurar el tiempo llega hasta mi, llega a mi abrazo. Su desespero y alegría son gigantes, tanto o mas que las mías de volverlo a ver. Demasiado bruto, con mucha impaciencia, salta y me lame, me besa, me devuelve la sonrisa, me devuelve la vida. Sus cuatro patas me salvan, me rescatan, y siempre me devuelven la curva más hermosa de la vida.


Paxcu.

Impulso

Se sentó en la mesa del café Horacio Oliveira, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

- Impulso
- Pero me sorprende esa cuestión que plantea como una cosa que se parecía a lo más centrado que me hubiera imaginado, que de por sí lo es.
- La cuestión era el paso de las etapas. La misma no se había formulado o no estaba demasiado definida, por lo cual, era una interrogación posible y de la más sensata.
- Sorprendentemente esa aparición de un lugar oscuro, las palabras que se deseaban incurrir como forma de comunicación, pero los sonidos no llegaban a tiempo para sentir esa alarma de sensibilidad, de rechazo a los títulos provenientes de un adjetivo tibio, que sólo sirve a los efectos de encomendar los mejores consejos en camas cansadas y reacias a todo lo trivial, pero que enloquece y agrada (eso es lo mejor que se puede tener en estos momentos, pero es lejano, no hay otra).
- Pero se vuelve a lo mismo en este tiempo que transcurre. Volvemos.
- Impulso.
- Una pregunta que se convierte en desliz.
- Oportuna y propiamente se supo que era una metáfora, pero no se aceptaba en su momento como tal.
- Preferí lo dulce que a lo salado y lo estoy disfrutando. Esto no pertenece al hilo que se teje, sin ovillo.
- El entendimiento que propugnaba me hizo derrapar todo el oscuro mundo que tenía oculto, pero bien informado y bien conocido por pocos.
- Impulso. Descripción sensata, aprovechada en su territorio, a la distancia. Creo tener en claro su inmaculada imagen.
- Ante la perspectiva de un nimio futuro nocturno, me remití a lo anterior.
- El karma por un tiempo que se indetermina y que sorprende. La recorrida del poco espacio disponible, una especie de sahumerio que perfuma la zona en donde no se puede respirar. Me estaba alimentando de una historia perfumada a la que demasiada actitud no le encomendé, pero de repente el surgimiento de la verdad y de la casualidad. El espacio oscuro, los señuelos de metal que yo apreciaba y que le merecía respeto (…).
- Impulso. Sabía de aquella historia. Nunca fue bien contada.
- Era algo que jamás me alimentaba y que nunca me deleitaría, aunque lo pensé y siempre por un momento se puede mantener en vilo a aquello de lo cual uno se convence, como decir que en un cielo puro hay especies de daltonismos y se rechaza un esfuerzo que valió la casualidad, la oposición, lo que sorprende y luego se puede volcar hacia otras direcciones para no perder nada y que piensen en lo que perdiste y por qué, pero para no hacer valer la pena ese instante, sin embargo, de lo contrario siempre surge la respiración y el desarraigo, cosas así.
- Impulso de observación verde o clara. En mi planteo por suerte no dejó de existir la proposición de la sabiduría. Es solo esperar un poco de tiempo.
- El tiempo me acaparaba la tranquilidad. Un deseo de suerte para ausentes. Solo dos. Nada más que esa cantidad.
- Impulso que corrige (chance por toi). Una frase vulgar (que lo pensaba desde lo trivial, pero me había equivocado).
- Un adiós que luego volvió como silencio.
- Impulso que se aleja, pero que vuelve siempre. Algún día me quedaré mudo.


Horacio Olivera.

Cuando la propia vida parece un cuento.

Se sentó en la mesa del café Lola Sabin, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Hace ya un tiempo, no tanto, que cambie de silla en la mesa. Cuestiones que no vienen al caso una vez obligaron que me sentara en un rincón, frío, oscuro, en el que definitivamente no me hallaba. Durante mucho tiempo permanecí allí, inmóvil, falta de todo, con ganas de nada … Creyendo sin creer, que ya de mi no quedaba nada. Tampoco importaba que fuera a volver.

Nunca logré acostumbrarme a ella, a mí. Un buen día comencé a intentar, a hacer fuerza, a patear el suelo, a luchar. No lo conseguí. Seguí intentando, sin creer. Sin querer creer, sin ganas de nada. Paso mucho tiempo hasta que al fin pude moverme de lugar, puedo recordar la pesadilla que sentí al estar atada sin sogas, al haber sido torturada … con tortura por la vida.

Como dije, hoy ya no estoy sentada allí, tampoco puedo volver a ser la que fui, así como ya no interesa. Después de un infierno, estando ahora lejos del cielo, parece como si todo hubiera sido una película sin trama, interpretada por una mala actriz. Una que en ningún momento supo actuar, una que de ficción no entiende y que está cansada de la verdad.

Lola Sabin.

Sector Místico.

Se sentó en la mesa del café Pepe Pipón, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Sector místico, el que hoy recorre mi eterno y puro ser, Como una bola de placer en mi pecho. ¿Amor será? o solo simpleza de esta vida? Simple como cualquier ser solitario.

¿Quien no ama su propio amor?, es como el deleite de un chocolate, o como el placer de rozar la piel del ser amado, piel de terciopelo, hermosa y perfecta.

Amor, oh amor ¿porque nuestros caminos se alejan y se acercan?, siento que nuestro porvenir es incierto, donde terminara este juego de niños enamorados. Esta sensación de mutuo amor será real o solo un simple truco de mi corazón. No comprendo que pasa dentro de ti, me gustaría tener una bola de cristal, o estar un día bajo tu piel para saber que quieres de mí. Pero como saberlo, si uno no se juega nunca, nunca lo sabremos.

Espero que algún día el corazón y el cerebro se junten en uno solo, y el cerebro deje fluir las emociones y no ponga trabas. No mas trabas, por favor, quiero que me liberes cerebro por un día y me dejes ser libre, eres como un cuero que me quiere proteger, pero me haces mas daño sin darte cuenta.

En mi ser hay dos polos, y uno no reconoce al otro, mí ser real y mi cerebro, tenemos constantes peleas internas. Uno es real y al otro lo creamos nosotros y nuestra cultura, es todo el peso de nuestras vivencias. Pero ¿para que existes cerebro? deseo ser puro espíritu, el es el único que sabe lo que realmente quiero. El es un ser artista, creador, mágico, mientras que el cerebro es frío y calculador, esconde todas las mugres del hombre.

Escribir estas frases logra que mi corazón salga a la superficie y no se esconda más tras un muro moral.

Dejo de escribir, porque mi cerebro ya quiere censurarme, ya que por fin me he mostrado. Aléjate ser vil y arrogante, y déjame vivir tranquilo…


Grupo Zorzal(Pepe Pipòn)..

Para trapo, tu abuela.

Se sentó en la mesa del café Noelia, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Hoy te tengo que olvidar, ya no quiero seguir siendo la persona en la que me estoy convirtiendo ya no quiero seguir pensando todo el día en vos, en planes para que quieras estar conmigo, no me queres, me lo demostras y me lo recalcas mas de una vez ya es hora de que abra los ojos no necesito encasillarte en mala persona, simplemente no me queres.
Me arrastre muchas veces por vos, sufrí, doblegue mi orgullo, todo eso porque pensé que valías la pena que lo que sentías por mi, lo tenias enterrado pero en el medio del corazón, que cuando me veía te salia amor por los poros, una hermosa historia seria si aunque sea se asemejara a la realidad, el tema es que no te importa, y nunca te importe.
Si tan solo pudiera dejarte ir, sacarme este dolor del pecho, sacarte de mi cabeza, si tan solo pudiera liberarme de este peso, sacarme la mezcla de veneno y amor que tengo contra vos.

Me empeño en un amor que no tiene base, porque todas las señas que me das son un no te amo.
No sentís nada por mi, y tampoco me mereces.

Ahora me voy a dormir porque mañana sigo con mi vida, y sin vos en ella, me canse de ser tu trapo viejo, que no me demuestres que valgo ni un poquito para vos, que ni siquiera juegues el papel de amigo, ya esta me canse de vos y tu actitud, no sos aquel que me hacia suspirar, sos solamente su sombra, o tal vez no lo seas para mi y si para alguien mas ... vaya una a saber si en realidad sos un caballero cuando te conviene.

¡Sí! veneno tengo y para repartir.
Gracias por pisotearme cada vez que pudiste el papel de winner ya te lo ganaste, yo me arrastre mas de una vez por vos, y me pisaste la carita.
Sos un idiota ... espero que te des cuenta y que no sea demasiado tarde.


Noelia.

De nada sirve llorar.

Se sentó en la mesa del café Agatha, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Yo sé que de nada sirve llorar por lo que pudo ser y no fue.
Pero no puedo evitar recordarte y sentir un vació enorme.
Desde que te fuiste mi vida no tiene el mismo sentido, las cosas ya no tienen el valor que tenían cuando estabas a mi lado.
Con vos, me fui yo... y aunque intenté de mil maneras no he podido borrarte de mi vida... o de la vida de la extraña que vive en mi.
No puedo evitar sentir culpa por haber causado tanto daño, ¿ A quién más puedo culpar por tantos errores?
Nunca me atreví a despojarme de esta máscara de frialdad y desinterés que me cubre.. y hoy las consecuencias son muy caras..
A diario maldigo lo que tengo, porque para lograr lo que hoy tengo, perdí sin querer lo que más quería!
Miro esos libros que están por toda la casa, como burlándose de mi... y recuerdo el instante en que con uno de ellos en mi mano te miré de reojo y te pedí que no me hablés hasta que termine de leer...

Vos por supuesto acataste la orden, pero imagino lo solo que te habrás sentido en esos días...
Esos días en los que todo era más importante que vos, esos días en los que la ambición y la soberbia le ganaron al amor..
Ni siquiera imaginas lo mucho que me arrepiento!!!
algún día me verás destruir ese "papel" delante de tus ojos y sabrás que para mi no vale nada.. comparado con lo que vos significas para mi....
Y pronto empezaré de nuevo... sin vos y sin mi.... y los libros no me provocarán dolor, porque las líneas serán otras...

Agatha.

La hormiguita violeta decide irse de la ciudad.

Se sentó en la mesa del café Arturo, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Exhausta de amor a hormiguita violeta. Piensa en lo que va a venir. No en el futuro, sino en lo que esta por llegar. Se da cuenta que tiene que estar en movimiento continuo para no olvidarse ni un día quien es y de donde viene. Para no olvidarse ni un segundo que nació para recorrer los caminos. Sin frenar en la frontera, ni en el continente, ni en el mar. Ni el conjuro de los brujos, la detienen.
La hormiguita violeta se aburre de la cuidad, por que en ella no hay por que vivir. La vida no vale, en la ciudad. Seres perdidos en su esencia, sin códigos, perdidos en la noche eterna. Tu tiempo es un momento, que no aprovechas. Tus ojos tienen el color gris del asfalto. La gente sufre por la calle. Hambre, dinero y otros extraños placeres.
Entonces decide marcharse al campo para tener aventuras. Para hacerse amigo de la tierra, para aprender de las plantas, para ver rumbear un arroyo celeste.
La hormiguita tiene el corazón roto, por varias razones. La primera es que confió en un grupo de hormiguitas psicodelicas. Que no lo supieron entender cuando su pecho se rompió en mil pedazos. Cuando todo tembló en su amanecer sin sol. Cuando se sintió mas solo que borracho en un la barra de un bar a las cinco am de la mañana.
Lo dejaron ir hacia ningún lado. No se animaron a tomar su mano para ayudarla a levantarse del suelo mojado y sucio.
Le duele ser abandonada. Creyó en conformar un grupo para afrontar el mundo con el mentón bien alto. Ella ahora los critica por que en verdad sufre la falta de su apoyo personal.
Pareciera que el camino de la hormiguita se hace duro. No tiene dinero, que quizas nunca lo tuvo. Pero ve lagrimas en sus ojitos, que no se sacan y marcan su cara triste.
Y decidió irse del hormiguero, sin ser consciente quizás. Decidió caminos que no eligió.
Pero también entiende a los que no la comprenden. A los que no coinciden en su momento y en su lugar. Por que elije respetar a todos los seres. Por que siempre aprende de todo lo que la rodea. Aunque le lleve tiempo. Por que a ella le gusta entenderse con todo y todos. No como un insecto idiota. Sino como un ser que abre las pupilas del corazón.
Y es ahora momento de partir, para dejar atrás el pasado.
Lo único que lo retiene en la cuidad es la mariposa naranja y negra. Sus besos, su color, sus ojos, su espalda, sus alas, sus antenas. La mariposa es su paz, su calma, su agua que baja fresca de la montaña. Ojala ella pueda seguir a la hormiguita que tanto necesita de sus almas unidas. Es la leña que arde en su hoguera. Cuando están juntos, se vuelven uno mas uno. Sus labios se pegan, y brota la madre selva en todo el mundo. Por que cada besito que se dan, germina una planta de flores hermosas y revolucionarias en algún rincón del planeta.
Su amor es genial, por eso la hormiguita piensa todo el tiempo en su enamorada mariposa naranja y negra. Como si hubieran nacido el uno para el otro.
La hormiga nunca habla desde su dolor, sino desde su aprendizaje. Por que ella nunca deja nada al azar, aunque arriesgue todo, aunque se congele la sangre que fluye en su cuerpo.
Lagrimas caen desde sus ojos perdidos, abrazó la leña prendida fuego. Y se quemó.
Ahora quiere darle ritmo a sus seis patas. Para ejercitar el camino, que siempre esta dispuesto a brindarte un gilgerito amarillo cantando, revoloteando por los alambrados. Que te ilumina la tarde. Que se vuelve optimista. Que te muestra el sendero a sierra maestra. Primera gran victoria del ejercito revolucionario de Ernesto Guevara. Soldado medico argentino, que arriesgo su vida por amor a la vida. Todo para no ver nunca mas, desigualdades en el mundo.
Si viera el ahora nuestra obsesión por no pelear por casi nada que diría?
Nuestros valores se venden en un negocio a todo por dos pesos. Y casi nada de generosidad, compartimos en la vida. Como si fuera algo inútil, como si fuera algo sin sentido, como si no existiera en nuestro mundo la verdad.
¿Se preguntara la hormiguita violeta por que no existe la verdad?.

Arturo.

Del arte, las hormigas y el zen.

Se sentó en la mesa del café Junnecus, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Ahora, cuando comienzo el día, miro la vieja fotocopiadora que tanto odiaba y para mis adentros le comunico que “la amo”. Instantes después el milagro se produce: Comienzo a verla con otros ojos, visualizo el éxito que ella me depara y el dinero que ha generado; le agradezco todas las veces que se trancó y me maravillo con su complicada maquinaria. Aquel aparato odioso se convierte en un elemento positivo. Prefiero trabajar con ella a pesar de tener ahora otras diez maquinas mejores y mas modernas…

Hoy, después de varios años, puedo fotocopiar cualquier cosa mientras mi mente permanece en actitud contemplativa. El proceso es simple y consta de cuatro etapas. Primero Inspiro: levanto la tapa, coloco la hoja y oprimo el botón. Segundo, retengo el aire mientras el proceso se realiza. Tercero exhalo: La nueva copia se presenta. Cuarto: en un gesto agradezco el milagro cuando ya no queda aire y mis pulmones están vacíos. El ciclo termina para comenzar de nuevo. Todo fluye dentro con una firme convicción y un correcto compromiso. El círculo se repite una y otra vez hasta completar las páginas necesarias. El proceso puede variar pero el espíritu es el mismo.
Luego de varias hojas fotocopiadas la mente queda libre y enfocada en el momento presente. Mi universo es la maquina, el original y la copia. Todo lo demás no existe. Hombre y fotocopiadora fundidos somos algo nuevo.

“El juego” consistió en inventarlo cuando parecía imposible. Comencé a jugarlo cuando era un empleado mal pago de una papelería y odiaba mi vida. Ahora “el juego” es armonizar lo que “tengo que hacer” con lo que “deseo hacer”. Se trata de escuchar al Todo que explica y compaginarlo con el Uno mismo. Sucede que somos una parte del Todo que también escucha cuando Uno se expresa. No hay separación. Se trata de intentar la tarea perfecta no por la perfección sino por la tarea. Una hormiga que sigue el juego no intenta ser un león. Una hormiga que sigue “el juego” no lamenta su condición de hormiga. Una hormiga que sigue “el juego” trata de ser la mejor hormiga del mundo. ¿El objetivo no es realista? ¿Qué importa? El objetivo es un punto cardinal hacia donde dirigirse para mantenerse en marcha, el destino es ahora porque el después no existe. El destino incluye ser una hormiga feliz involucrada con la fotocopiadora, con el lampazo o con lo que sea. Y el ego no tiene nada que ver en esto.

Actualmente hago copias de libros enteros con una destreza y una velocidad que antes no creía posibles y que sorprende a mis empleados. Ellos también son Grandes Fotocopiadores. Hace ya varios años que ni una sola copia me sale mal o se me tranca. Gano muchísimo dinero. Por ultimo “el juego” también se extiende al mostrador, a mis gestos, mi conversación, mi presencia, mi estado de animo, etc. Hay infinidad de pequeños detalles que tienen que ver con el desarrollo de la destreza en todos los niveles de mi profesión. Por eso amo mi trabajo. Mi arte. Mi manera de cambiar el mundo.

Junnecus.

¿Sobre quién quieres que escriba?

Se sentó en la mesa del café Arturo, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

¿Sobre quién quieres que escriba? Escribo por que mis dedos dibujan con letras un cuento que esta por nacer. ¿Escribir sobre usted señor lector? no le dedicaría ni un renglón... pensa... yo me siento a escribir renglones que después serán paginas, paginas que después serán libros, libros que formaran parte de una biblioteca... ¿te caben las bibliotecas? a mi no me cabe estar en una biblioteca, me siento bien al aire libre sentado, en algún parque, me cabe flotar por el aire, me cabe ser pez en un cielo colmado de estrellas, me cabe sentirme una golondrinas llegando en primavera después de tan largo viaje. Me cabe no tener que esperar el ascenso a fin de año. Me cabe tomar una birra en parque centenario.
No intento buscar una idea fantástica, no intento descubrir cadenas con candados de ciegos cerrojos, escribiendo... intento... ¿digamos que intento? ser, un... ser. Creo que con pocas palabras se define un criterio y con miles de defectos, uno camina por la vida.
Así que no intentes que yo escriba sobre vos, ni siquiera lo pienses, por que solo escribo en un descuido, un descuido que nace del olvido, que nace en un sonido y recorre mis sentidos, digamos que siento un nudo en la garganta, que me provoca arcadas, y vomito mis palabras en una hoja cansada, que hace tiempo me espera sentada en el camino. Mientras el agua corre detrás de los peces de colores, yo unto el papel de seres y signos, desarmando el castigo que merezco en pan y vino. Pan y vino que vomito a destiempo, sin hora, sin manija, siquiera soy sangre de un mendigo, mientras escribo sentado o parado o perdido.
Escribir es el arte de estar al pedo, y bancársela. De no buscar una actividad aparentemente interesante. Ni siquiera escribo para enamorar una mujer. Escribo por que se me canta el orto, en fa sostenido. Y siento un extraño placer, generando una ficción en la cabeza de los lectores.
Si este cuento llego a tus ojos, es gracias a la falta de una actividad mas, o digamos menos, o mejor todavía seria aclarar que... nada. En la vida no hay que aclarar, hay que hacer. Equivocarse, enmendar el error. Para volver a intentarlo.
Si seguís leyendo este cuento es por que necesitas, de mis palabras. Que solo son sinceras a lo que suceden puertas adentro de mi cuerpo.
No soy enorme, pero peleo contra cualquiera. Soy artesano de mis momentos, que uno a uno se acomoda en mi presente.
En cualquier instante llega la brisa, y seguro que paso volando por delante de la luna llena.
En dirección al océano, y después... ¿quien sabe?... Por que la vida es así, una caja de sorpresas, que nunca ahí que subestimas. Por que la suerte llega en cualquier momento, llega en forma de viento. Y te saca a volar, como el cóndor en la montaña, que pasea por el inmenso cielo celeste. Un cielo que tiene el color del océano.
Y si no te gusta, o no es de tu talle, o el color no te convine, problema tuyo.
Yo voy por mi camino, expresando con golpes, que luego son letras, que llegan a tu mente.
Por que no me quedo tirado en un sillón, por que no dejo que nadie me maneje.
Soy un genio en disfrutar lo que se presente, soy un oportunista bien preparado para aprovechar los segundos. Te corro una carrera de doscientos metros y te puedo dar cien metros de ventaja. Por que seguro que en el camino me encuentro un amigo que me va a regalar una charla. Que es mucho más importante que competir contra cualquiera. Y te dejo corriendo solo.
No necesito medallas, ni diplomas, ni fotos, para decir que soy, o para que me crean, o para ser importante. Tampoco necesito un cuento para salir de pobre.
Estoy bien siendo como soy, dinero nunca tuve, por que yo soy lo que muestran tus ojos. Simple y sencillo, ando por los caminos de la vida. Sin auto ni moto, en bicicleta. Sin mostrar demasiado lo que tengo adentro. Ando a los tumbos. Aunque mi corazón va por una autopista a tu puerta. Y mis manos son muy virtuosas a la hora de tocarte. Me miras como si no supieras quien soy y quien fui.
Soy un ser extraño, iluminado, un poco loco, desafiante, y por sobre todas las cosas tengo dos alas enormes, que me llevan hasta el cielo. Y ya no quiero bajar, quiero planear en una nube ¿cual será mi próxima aventura? A que nido iré a molestar, ahora que ando huérfano. Por que no hay que detenerse más de lo debido, en cuestiones del amor. La vida es una sola, y lo de sola te hace muy bien por lo visto. Así que estoy en cornisa con mis alas listas, esperando que sople el viento. Una brisa fresca, a la que voy a cabalgar por décima vez. Esto de volver a empezar es cuestión de actitud. No hay sueños imposibles, no hay desgracias que duren mil años. Los trenes pasan a cada rato en la estación.

Pos data: este cuento esta dedicado a la memoria de todas las personas que engañan y se engañan preocupándose por hablar de cómo deberían ser los demás (“Cobardes”).

Arturo.

Atajo.

Se sentó en la mesa del café Santiago, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Cierro la persiana mágica y quiero encontrarte ahí adentro, cierro la persiana y todo se vuelve oscuro por un tiempo, para luego empezar a sentir colores, caras, aromas, sabores, recuerdos, odios, rencores, ilusiones, aventuras, pasiones, letras y letras de libros sentidos que se transforman en magia detrás de la persiana, y gracias al sol, también encuentro amores.

Pero cerrar la persiana mágica es irme a dormir sin vos… y yo me pregunto, cuando te abrace, cuando te bese, cuando te tenga bien cerca mío, mucho más cerca que este brutal desafío de amarte sin verte… que nos deparan las siestas abrazados? Cuan tranquilo voy a estar cuando te sienta al lado mío? cuantas historias vamos a desayunarnos entre besos y caricias cuando sepamos que al despertar nos espera un remolino?.

Ansiedad de amor es una buena forma de reemplazar tu ausencia y de eliminar el dolor que me da hoy no tenerte. Pero no desespero más, sé que algún día te voy a encontrar, es que confío en mi suerte. Mucho más que extrañarte, y eso que es mucho lo que te extraño, yo deseo con cada parte de mi vida encontrarte, y sé que lo voy a hacer, aunque sea cerrando la persiana mágica y llenándonos de besos arriba de un avioncito de papel, un papel que nos describe como amantes eternos, sin tiempo, sin distancias ni nada que impida nuestro encuentro, en sueños o en tierra firme, volando o cicatrizando las alas, pero juntos, siempre luchando, festejando que nuestra unión excede todo límite.

Y quizá sólo sea mirarnos a los ojos, el único atajo que nos quede atravesar, desde la soledad hasta la felicidad.
Santiago.

Pensamiento & Revelación.

Se sentó en la mesa del café Sweet Madness, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Perdiéndonos en el mar, hundiéndonos en la oscuridad, así va la humanidad. Encadenados a la autodestrucción, luchando en vano por un futuro indeterminado, un futuro al azar que nos da miedo esperar. El apocalipsis vendrá y no nos esperará, deberemos morir con deseos escondidos y pensamientos desconocidos. Enterrándonos a nosotros mismos para así dar un ultimo suspiro y esperar por el fin de nuestros destinos. Pero nosotros nos revelaremos, no seremos otros peones mas en el juego de Dios, esto aun no ha terminado, no seremos como los otros, nos daremos cuenta de nuestro error y lucharemos contra el. Y no seremos oprimidos, seremos los malditos opresores. Seremos los enemigos en esta guerra, a oscuras pelearemos y daremos batalla, y así, destruyendo a la humanidad que nos apresaba.

Sweet Madness.

Soplandote una idea.

Se sentó en la mesa del café Arturo, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:


Y si la vida fuera nada mas, un instante, un segundo que ya llega. Que va venir, en este preciso momento. Y ahí que arreglársela para abarajarlo con las dos manos, o con los dos pies, o hasta con la boca. La receta esta borroneada, solo tengo una libretita donde anoto lo que ya paso, y nunca lo que va a venir. Salir a la calle a ver como alumbra el sol, en este preciso momento, o como enamora la luna. Quizas sera que hoy no tenes que dormir, demás. Para que mañana no te vuelvan a callar. Grita bien fuerte todas tus verdades, aunque no tengas voz, aunque estés errado, aunque sean locuras o simplezas. Y si la vida fuera nada mas que levantarse y mantenerse bien despierto. Y dejar de pensar en el dinero, dejar a un lado las recetas, dejar atrás los pasados, dejar de lado a los criticones. Y mostrar tu cara que resplandece como un girasol en medio de un campo sembrado.

Y si vos fueras mas que la ropa que te viste, mas importante que la computadora nueva. Y tus palabras dijeran cosas indescriptibles como "creo en el amor".
Y si mañana ser importante para la sociedad pasa un segundo plano, y pudieras dedicarte a entender que es lo que mas te gusta hacer en el día. Si aunque sea dudáramos de que todo lo que nos rodea no son mas que cosas, objetos.
Y si mañana te animas a cambiar, algo. Seria un buen comienzo.

Arturo.

Entonces entendí.

Se sentó en la mesa del café Fede, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Iba por la vida, mirando sin observar hasta que una pequeña partícula de luz y esperanza pasaron por los espejados conflictos que bañan mis pensamientos; comencé a ver lo cotidiano, lo pequeño - y no por eso menos importante - de la vida. Entonces entendí...


Entonces entendí... que uno cuando vé a una mujer con su niño en brazos, no cede su lugar por respeto o por "deber moral"; sino que ve en esos ojos brillosos del pequeño cuan si fueran cristales, un mundo ideal, una vida celeste con sabor a felicidad... Ve los anhelos personales trasladados a una futura realidad.

Entonces entendí... que uno no se percata por la existencia de otros seres mas pequeños, como una hormiga o una polilla quizás; es que vivimos tan pendientes de nuestro mundo, de nuestras vidas que creemos tener asegurado un futuro eixtencial divino, eterno. No nos percatamos de que cada ser vivo, es escencia nuestra, y que nosotros somos paciencia de ellos.

Entonces entendí... Mirarse al espejo, no es mirar la superficie de tal esperando una aprobacion de nuestra imagen; es comprender cada particula que refleja nuestra imagen, es comprendernos a nosotros mismos en un (seguramente) dia agitado; no es "dejar una huella en la vida" sino, ser una huella en la vida de los demás; es ser capaz de amar lo bueno, y ser bueno al intentar amar.

Entonces entendí... que los espejismos no son un deseo plasmado y confundido con la realidad, no son imágenes falsas y ficticias conviviendo con nuestro ser; son deseos naturales de verdad, deseos de un ser supremo (que hasta parece ser igual a nosotros) que aparece para alentar cuando todo está perdido; no son mas que esperanzas y ansiedad propia del ser humano por intentar llegar, por ver mas allá de lo que pocos verán.

Entonces entendí... que los problemas no son problemas; solo son la mala interpretación interficticia entre nuestra realidad y aquello a lo queremos llegar; que un problema en nuestro mundo son un abanico de oportunidades, suertes, coincidencias o sincronicidad; que problemas nunca faltan y regla para ello no hay, solo sonreirle al alma para alimentarla con estabilidad.

Entonces entendí... Mirar la sonrisa de los niños no es un organizador para su evolución, no es mas que algo propio de su edad; mirar la sonrisa de los niños, es ver un nirvana invadiendo nuestro ser, nuestra esencia. Es ante todo, un amor sincero: Sin contaminación artificial, sin lágrimas por desperdiciar; son un puñado de alegria con una pizca de sal, intentando ser receta para nuestra humanidad.

Entonces entendí... Buscar un alma gemela por mas que insista, casi no parece real; mas facil encontrar amigos, conservar amigos, valorar amigos. Pues lo místico de un angel no son sus alas sino su propia bondad.

Entonces entendí, que después de comprender todo esto no soy mas que una diminuta partícula de aire queriendo formar parte de una montaña llena de tierra; tierra formada por emociones, sueños, dolores, ilusiones, fantasía y amores. Complejizada por la duda ante la verdad, por la ambición ante la conformidad, por la individualidad antes que la hermandad... Porque a fin de cuentas sigo siendo un hombre.

Fede.

¿Quién escribe hoy para mi sed?

Se sentó en la mesa del café Teco Brandt, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

A la literatura más pura y a los versos más bellos, arruinados por la ignorancia que me desvanece y me levanta culpando a funcionarios de oficina. La gran oficina de los intérpretes que arruinan mi lectura, la de mi ignorancia, que es tan redundante.

Porque nunca interpretaremos lo mismo si no forjamos mentes desde las claves en que ha sido concebido el código mismo. Tal vez asomemos la nariz, pero no será lo mismo.
Me repliego y pienso: Un solo viaje, uno solo… Original, propio del alma, puede salvarnos de la mutilación. Si, nuestra sencilla y humilde interpretación, olvidando de lo que nos han despojado las bestias, nuestra ignorancia y nuestro destino.
Seguir adelante es seguir creando, creciendo desde adentro, creyendo que se puede protagonizar parte de esta historia que lleva miles de años agotando cuadernos y enterrando valiosos pedazos de memoria.

Teco Brandt.