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Ellos, yo y El.

Se sentó en la mesa del café R. Benedetti, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Dicen que tienes que salir de tu lugar
Digo que es relativo a tu posición
Dicen que es como yo digo
Digo que es como Dios dice.

Dicen lo que debo ver
Miro lo que debo decir
Digo lo que quiero ver
Miro que Dios me vio.

Dicen lo que sucede
Sucede lo que cuentan
Otros dicen lo que sucedió
Y no sucede nada.

Existe lo que buscan
buscando lo inexistente
irracional paradoja
bajo la llave de la razón.

Muy lejos frente mio
veo paz
muy cerca detrás mio
veo muerte.

R. Benedetti.

El niño y su globo.

Se sentó en la mesa del café R. Benedetti, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Vi a un niño
Con un globo
Solo un juguete
Simplemente con helio.

Se escapó de sus manos,
catastrófico para el pequeño,
cambiaron sus decisiones
por el dolor de perderlo.

En corto plazo
imagino resolver
preguntas de la vida
con mala respuesta.

Efecto dominó
bajo la influencia de
el dolor
por perder un globo.

Inconscientemente
se formo un hombre
con preguntas
mal respondidas.

Una mala respuesta
por perder un globo,
un dolor asecha
cuando amas lo incorrecto.

R. Benedetti.

Sintiendo corazón campo de guerra.

Se sentó en la mesa del café R. Benedetti, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Me suelo sentir
como un ignorante ilusorio,
cuestionador,
de mala puntería.

Con un circulo,
creo que me rodea,
circulo cerrado
que pareciera encerrarme.

Como un loco
que a los gritos
lo dice en forma
de susurro.

Animándose a creer
que lo que tiene que vivir
vivirá
y viceversa.

R. Benedetti.

La vida fuera de la vida.

Se sentó en la mesa del café R. Benedetti, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:


Desde afuera el sol se ve brillante
de cerca se siente el calor
nunca sueñes con quemarte
si te conformas con ver el sol

Almas paralíticas
parecieran desde arriba
aquellos que vieron el sol
y no se animaron a cruzarlo

y muchos viven la vida
sin sentir su sabor
ni oír su susurro
viviendo fuera de la vida

Hoy los que cruzaron el río
pueden ver hacia atrás
y sin olvidar su origen
pueden soñar volar

Te provocan a caminar
y a levantar las alas
pero es tu deber correr
y levantar vuelo

Dios no te hizo un chiste
el sol no es una ilusión
lo que escuchas es real
lo que observas tal vez no.
R. Benedetti.