Un lomito y un amor.

Se sentó en la mesa del café Lola Sabin, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:


Café Leceriess, hermosa esquina. Su mayor estrategia para atraer clientes es tener siempre una ventanita abierta por donde el aroma pueda colarse para divertirse con nosotros, la gente común que pasa todos los días por la vereda, intentando pensar en algo más. Nos conquista enredándonos en un jueguito algo histérico, muestra el potencial ... pero con los pasos se diluye (algo así como algunas relaciones).

Salí del trabajo, robando unos minutos más de los 2 que tenía para almorzar, como soy joven y son mis primeros pasos en algo en lo que una vez que termine mi carrera no voy a trabajar, soy desechable o no soy una inversión ... no se como se dice, como lo llamarán los nuevos estudiosos de "Bistness & Young" tampoco sé si existe algo así, pero se sobre entiende la idea.

Me considero una persona práctica (derivación de: inútil en la cocina, holgazana) por lo que prefiero comprar un rico sándwich, rápido, no tan caro ... La rutina me aburre, pero no las obligaciones, porque no son (desde cierto punto de vista) una opción, sino de todas aquellas cosas simples que puedo disfrutar si las hago variar, como cambiar los lugares por donde camino, los transportes públicos que uso ... no sé cosas pavas que no me hacen más feliz pero si me hacen sentir un tanto aventurera, no tan chata e insulsa.

Ventana.

Se sentó en la mesa del café Horacio Oliveira, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

La puerta cerrada, una incomodidad que afecta
a todo el cuerpo inmóvil a través de la noche.


Atravesando ese período (¿O parámetro?)
para llevar esta inminente parodia de la
tranquilidad a recorrer estas húmedas calles.


El maldito fuego se anotició de la manera más atroz
y la compleja comprensión no ha dado un minuto de reflexión.


Provoqué tu admiración al encomendarte mi respuesta.


Evoco una estructura incorruptible nuevamente.
No es propio de este momento,
porque éste debe construir su propio cimiento,
su sinfonía para el que la vive,
para el que se arroga un interés
por un escueto manuscrito infame.


Infame la consecuencia,
efectos más que deseados,
un lugar muy luminoso para estos
quehaceres que obliga a un paraíso.


Y sin embargo,
tu desconocimiento no hace más fructífero mi error,
solo lo provoca hasta el infinito
(¿Será hora de tomar malas decisiones?).


No creo que estos sonidos
que invaden mis oídos provoquen un mejor estadio.
Las constantes alarmas invocan un malestar
y un desentendimiento.


Y esporádicamente huyo
de donde las ventanas apenas
abren sus alas por la mitad,
donde sus fuerzas están atadas por una liga arbitraria,
donde abundan una sucesión de ritmos,
donde vasos fríos aclaman un dulce beso
y las más bellas interpretaciones de la mente,
aquél que exige una mejor respuesta a tus incógnitas nocturnas,
donde el ejercer el criterio
(Un difunto ha perpetrado tal maravilla jamás leída, jamás hurtada)
es parte no obligatoria.


Tu nombre ha sido intitulado en silencio ante una multitud.


Horacio Oliveira.

El sueño de Omar Tyr y su narrador omnisciente .

Se sentó en la mesa del café Junnecus, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

La luz estaba encendida cuando se durmió del todo. A su lado las colillas de cigarrillo formaban un diminuto bosque de conitos que rodeaban el cenicero rebosante. Solían ser depositadas verticalmente con mano experta desde la cama por Omar que a pesar de todo se afanaba por mantener su mesita de luz a salvo de manchas y quemaduras de cigarrillo…


-¿Quién habla?


El reloj digital marcaba la una y tres de la mañana cuando Omar despertó sobresaltado. Creyó haber escuchado algo... Una voz… Estaba seguro de haber oído a alguien que hablaba desde algún sitio… Probablemente producto de su imaginación... Un mal sueño solamente.


-No tengo ningún mal sueño. En realidad todavía no me había dormido. Lo escuché claramente señor... Así que salga…. Muéstrese. No se haga el gracioso. Quien quiera que sea. Está invadiendo propiedad privada. ¿Qué se cree? Se muy bien que la voz que escuché no fue ningún producto de mi imaginación. Estoy seguro de haber escuchado su tonta y estúpida voz de caño podrido perfectamente desde algún lado. No me asusta… ¿Quién es el pelotudo que se atreve en mi casa a estas horas? ¿Se cree gracioso? Salga ahora mismo de donde sea que se esté escondiendo… Sepa que tengo un arma y que no tengo miedo de usarla. No me da miedo con esa voz profunda y con las estupideces que dice…Sostengo un arma en estos momentos…

Eclipsado.

Se sentó en la mesa del café Bruno, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Un eclipse de luna
se a parado en mi puerta,
una llama encendida
cada día me atormenta.
Un amor sin espinas,
eso me entregas.

Por qué no puedo decirte
que aun ellas
a mis ojos son perfectas.

Eclipsado por tu voz
resonante en mi cabeza,
por tus ojos, tus miradas.
Sos tan bella.

Eclipsado por tus mil y una facetas
cambiante, pero siempre sincera.
Eclipsado por tu boca, me hipnotiza, me provoca.

Eclipsado por lo que soy junto a ti.
Eclipsado, siempre eclipsado quiero vivir.

Bruno.

Sé que existes.

Se sentó en la mesa del café J.R., sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Tu voz es un misterio para mi
Tu cuerpo se encuentra ausente
Tu figura quisiera descubrir
Porque sé que existes...

Muchas veces imagino
Como seria todo si estuvieses aquí
Y solo me bastan palabras de ti
Porque sé que existes...

Aun no recuerdo como fue el día
En que nuestros caminos se cruzaron
Mas no importa la circunstancia
Porque sé que existes...

En mis tiempos de soledad
En mis tiempos de alegría
Al viento le susurro tu nombre
Porque sé que existes...

Aunque a mi lado nunca te tenga
Y tus caricias no pueda sentir
Tu serás la que me contenga
Cuando de bronca, empiece a maldecir
Porque sé que existes...

Pero mentirte no puedo
Yo también estoy alejado
Y en mis noches de desvelo
Lloro tu nombre, enajenado
Porque sé que existes...

Un beso de tu boca
Por momentos fue mi anhelo
Tenia el alma rota
Y en mente? Tu consuelo
Porque sé que existes...

El tiempo sigue su rumbo
Y aun no logro encontrarte
Aunque al ver tu imagen, fecunda
Es suficiente para amarte
Porque sé que existes...

J.R.

Eres el show.

Se sentó en la mesa del café Pepe Pipón, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Me habré equivocado en aquella pregunta, acaso no fui sutil. ¿Cómo hago ahora para seguir en el camino de tu amor?
No hables de mas, basta de mas. Y más y loco loco, enfermo y tus ojos y pintados tuS ojos estaban pintados. Dirás que si? dirás que no? ¿Un no? no lo aceptare! o lo aceptare ,y me moriré…creo.
El problema es que no soy lo correcto, soy lo tocado, lo ya pecado, lo idiota, lo enfermizo, lo peor. Si te alejas te tengo que entender. Pero una aunque sea una pista de que me amas, una pizca de cariño, no te pido compasión te pido amor, te pido, te pido y me despides. Eres la princesa ajedrez, vives en este juego de estrategias y puedes moverte de cualquier forma, menos de la forma que yo quiero, hacia mi.

Pero el día que nuestras bocas se junten el cielo y las estrellas, como volando sobre polvo que relampaguea, creeré estar. Oliendo tu cuerpo, sintiendo tu pelo suave sobre mis mejillas. Esa cola, esas manos, esa cara, ese cuello. Eres toda una toda perfecta y perfeccionista, macabra y tramposa, pero hermosa.
Me encantaría subir y volando girar en colores, en estela de colores y en el aire, en la nada, donde nadie nos vea donde ni la sombra, ni la luz, ni la luna, solo el cosmos, solo el cosmos y giremos y riamos. Abrázate a mí como a un muñeco y no te sueltes más, hasta que sientas que no te correspondo.
Baila, baila princesita y gira como un trompito de zorra. Esa mano y la otra toquen al compás de los Beatles, solo eso baila reina setentona, pero nunca olvides de mirarme y sonreír. Bailemos en el salón en coreografía payasesca en show de marionetas de cristal, no, no te rompas mi showoman, me quedare solo.
Sin vos yo no soy. Si no vas yo no estoy, yo no voy, yo no siento, no respiro, y no vivo, yo no vivo si no estas. Y si estas, ahí estoy, por y para vos. Comeré, sonreiré y cada cosa que haga será por vos, para que lo veas, para que me veas.


Grupo Zorzal(Pepe Pipòn).

El cordón de la vereda.

Se sentó en la mesa del café Lola Sabin, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Y caminamos
mi sonrisa y yo,
por cada metro cuadrado
de esta hermosa ciudad.

Y por cada maravilla
de la cotidiana naturalidad,
y por cada noche como esta,
miro al cordón de la vereda

recordando con nostalgia
añorando la felicidad,
de la que fui juez y parte,
a la que di la espalda
cuando me sentía la reina del lugar.

En cada metro cuadrado
de este inmenso cielo que nos cobija
hay una baldosa y un cordón
en los que aun nos sentamos

burlándonos del almanaque,
tomándole el tiempo al reloj,
disfrutando el estar vivos,
en la simpleza del verdadero amor.

Y allí estaremos por siempre.
Y en cada lugar donde sacaste lo mejor de mí,
a carcajadas, de a montones;
me hiciste brillar, ayudaste a encontrarme.
A empujones, tímidos, me hiciste* feliz.


*todavía, en cada cordón, seguís teniendo ese poder sobre mí.

Lola Sabin.

Dulce Ángel.

Se sentó en la mesa del café J.R., sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Amor mio, dulce ángel
Tu me haces vivir
Bajo el brillo de tus alas
Me proteges del mal
A cambio de nada

Pero hay algo que puedo darte
Mil besos y mucho amor
Y como el canto del ruiseñor
Veo sin cansancio tu rostro
Y lo acaricio sin pudor

Dulce ángel eterno
Despliega tu alas
Llevame a volar contigo
Para abrazarnos en el alba
Y amarnos sin cesar

Diosa entre mil ángeles
Has llegado a mi volando
Y yo te he quitado las alas
Para que en tierra nos amemos
Y que luego vuelvas a volar

Y cuando estés en el aire
Por favor llévame contigo
Quiero recorrer entre la brisa
E ir a un mismo destino
Junto a ti, siempre unido

Dulce ángel eterno
Por siempre he de amarte
Nunca has de olvidarte
Que mi alma yo te entrego
También corazón y cuerpo entero


J.R.