Las alas del espíritu.

Se sentó en la mesa del café Paxcu, sintió el aroma, tomó un sorbo y luego dijo:

Cuando la pena invade el alma, el cuerpo siente el dolor que recorre cada punto de él junto con la sangre que nos irriga. Nos toca desde los pensamientos hasta cualquier tipo de acción que intentemos emprender, nos duele tan solo con imaginar la sensación de frustración, nos pesa con solo intentar suponer como seria, pero en la realidad, es como un puñal que atraviesa el corazón y lo divide en dos.
Las alegrías, las sonrisas, o hasta el llanto, son la mejor cura para sanar las heridas causadas por la vida. Una vida que nunca es justa pero siempre sabe dar. Quizás nos reparta sus dones, cuando nosotros creemos, tarde, pero sigue siendo equitativa porque siempre tiene una razón de ser, un motivo que nos permite seguir andando sin detener la marcha.
El dicho popular afirma que “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”, sin embargo, esta metáfora de tiempos es comparable a los “diecinueve días y quinientas noches” en que el soportar parece interminable, en que el sol nunca pareciera salir, pero siempre sale, siempre vuelve a brillar. Es cuestión de tiempo para volver a ver con más claridad.
Cuando logramos ponernos de pie, nuevamente, nos damos cuenta que nadie se murió por un dolor en el espíritu y, a la vez, todos pasamos por allí aunque sea una vez para poder seguir la senda del crecer y creer.
¿Existe un remedio para sanar rápido? ¿Un brebaje, o hechizo que nos quite de ese lugar? ¿Una mano que nos rescate de las tinieblas? Tal vez si, o tal vez no. Pero en cada ser que transita este mundo siempre hay una respuesta, un gesto que nos anima a seguir. Es solo cuestión de estar atentos a las señales que nos manda esta “justa” vida. Hay que dar el primer paso al vacío que tanto asusta para poder volar, las alas son nuestras, están con nosotros, es hora de desplegarlas.

Paxcu.

2 comentarios:

  1. Anónimo4:10

    esta bueno me gusto!!!

    ResponderEliminar
  2. Anónimo8:24

    .."una vida que nunca es justa pero que siempre sabe dar".. es así hay q estar atento a podr recibir y transformar

    Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma.

    Bruno

    ResponderEliminar